El viernes, después de la ardua tarea realizada el jueves de madrugada, a las 7:30 suena el despertador, hay que ir al trabajo y me quiero morir....
Como en la "intro" de los pica piedra, a las 15:00 suena la sirena (interior) en el trabajo. Es hora de salir corriendo para casa y prepararlo todo para el sábado.
Un rato más tarde, llego a casa y mientras Paloma prepara las maletas y trastos de Sara para la visita a los abuelos, yo me bajo al garaje para cargar el carro con todo lo necesario.
Al abrir la puerta, un paisaje desolador se presenta ante mí, no lo recordaba haberlo dejado así..... Herramientas tiradas por el suelo, manchas de aceite y trapos sucios me contemplan.
Hora y media tardé en ordenar las cajas de herramientas, cargar borriequetas, bidones de gasolina, latas de aceite, herramientas y por supuesto, acomodar la máquina en lo más alto del carro y taparla con su fundita para que no se enfríe.
Ahora toca el turno de meter en el coche las maletas, carritos y cacharrería de la niña y acomodar a Sara en su sillita Recaro.
Veinte minutos después, está todo metido en el coche y la niña y la madre sentadas. Me siento a conducir, ¡qué sensación de descanso!, aunque solo de pensar en descargarlo todo......
¡Rumbo a Torrejón!. Aunque tardamos más que nunca (casi una hora), el camino se hace placentero, merced a la suavidad de conducción que requiere transportar tanto cacharro.
Una vez en torrejón, descargo a Paloma, Sara y maletas en casa de mis padres y dejo el carro en una cochera, que muy amablemente me presta mi amigo Páez.
Me acosté a las doce, con la misma sensación que tenía a los seis años la noche de reyes.
El sábado me desperté antes de que sonara el despertador y esperé unos minutos en la cama hasta que este sonara, se me hicieron interminables, y al menos di quince vueltas en la cama. Desayuno fuerte para aguantar lo que me espera y a las diez y cuarto estaba en el circuito, solo habían llegado los chicos de un equipo oficial que suele entrenar a niños los fines de semana en Torrejón. Monté mi humilde kiosco junto a la mega carpa del equipo, lo más cerca que pude de la salida a la pista (punto marcado como Box en el mapa).
Os pongo un diagrama del circuito con las curvas numeradas y un par de indicaciones a las que haré referencia más tarde:
El uso de la pista se turna entre los adultos y los niños, en tandas de unos veinte minutos. Espero impaciente a que se ponga el semáforo en verde, señal de que comienza el turno de los adultos.

GOOOO!. Espero en la salida del box, por fin la pista está limpia de tráfico y salgo, nervioso, impaciente, ansioso y con los neumáticos fríos, no podía pasar otra cosa, trompo en la primera curva (Curva1). Con un "elegante" donut enderezo el kart y sigo con la vuelta de reconocimiento. Durante la primera tanda, intento familiarizarme con el circuito.
La Curva1 es una horquilla muy lenta en la que me siento muy cómodo, antes de negociarla, toco un poco el freno, para derrapando de atrás, meter el morro en el vértice interior y poder de esta manera, salir acelerando a fondo y aprovechar toda la escapada exterior. La C2 es fácil, aunque no hay tiempo de colocar el kart para negociarla bien, se toma sin soltar el gas hasta la frenada de la C3, que es una de esas curvas fáciles, pero en las que si derrapas demasiado pierde mucho tiempo.
La C4 defiende la zona rápida del circuito, por lo que hay que tomarla pensando en salir de ella con la mayor velocidad posible, para de esta forma, alcanzar la mayor velocidad punta en la zona rápida. Si te sales a la salida de esta curva, hay una escapatoria de hormigón (zona verde en la foto) que parece un sembrado de lo estropeada que está y como no hay tiempo para reducir la velocidad, la tomas dando saltos y derrapando entre bache y bache.
Desde la C4 hasta la C6 no se suelta el gas y en la C6 solo se suelta medio segundo en cuanto notas que se empieza a cruzar el kart. La C5 y la C6 se toman como una sola curva, tan deprisa que el cuello se resiente cuando la has pasado un par de veces. Como será, que en un punto de la mañana, me planteé dejarlo por el dolor de cuello en esa curva... y los dos días siguientes, las agujetas en el cuello me recordaban constantemente la curvita de las narices.
La C7 es preciosa. Llegas sin apenas haber soltado gas desde la C4 a mucha velocidad, el corazón late deprisa y te dice que se pasa sin soltar gas, pero las primeras veces, el pié derecho no obedece y se levanta un poco. Con el paso de la mañana, consigues pasarla a fondo, ignorando la mirada de las ruedas que cierran la curva por el exterior y que te miran anhelando abrazarte. Llegar entero a la frenada de la C1 es un alivio.
Durante la primera tanda de veinte minutos, aunque no me marcha el cronometro (definitivamente hay que cambiar la sonda) y a pesar de que rápidamente veo que no he acertado con el desarrollo y llego a la frenada de la C1 a solo 15.000 RPMs, tengo la impresión de ir muy bien, consigo adelantar a otros karts con facilidad, sobre todo en frenada de la C1 y en la parte lenta.
Semáforo en amarillo, entro en el box, cansado pero contento. Descanso un rato mientras veo entrenar a los niños, ¡es una pasada verlos!. Le pongo gasolina al kart, engraso cadena, dirección y rodamientos, ¡todo está listo para la siguiente tanda!.

Semáforo verde otra vez. Salgo a pista mucho más relajado y tranquilo, caliento ruedas y motor durante un par de vueltas y le doy caña al cacharro. Adelanto a una serie de karts, siempre en la zona lenta y una sensación extraña se apodera de mi, una sensación que me dice que al estar adelantando a otros karts, es que voy rápido, pero por otro lado, mi sensación es de no ir fino, dado que no he acertado con el desarrollo y que en la C6 derrapo demasiado y tendría que hacer esa zona a fondo.
Casi al final de la tanda, salgo de la C3 muy rápido, a mitad de la recta que une la C3 y la C4 me pego al culo de otro kart, me digo, en la frenada de la C4 lo adelanto, cuando este frena inesperadamente pronto antes de la C3 (punto marcada con una x en el dibujo), intento esquivarlo con un bandazo a izquierdas, pero era tarde, mi rueda delantera derecha, chocó contra su trasera, intenté girar para meter el coche en la pista pero no respondía, piedras, césped y polvo volaban a mi alrededor, paré en sembrado (marcado con circulo en el dibujo) y pronto pude ver como la rueda delantera derecha miraba pà Cuenta, se había roto algo de la dirección. En ese momento se apoderó de mi una sensación de rabia e impotencia, ¡mierda, tenía que haber estado más atento!, ¡la culpa era mía!, seguro que el otro kart estaba calentando ruedas y por eso había frenado tan pronto. Me alegró ver que al otro coche no le había pasado nada.
Con las orejas gachas, acerco el coche al taller del circuito.
Tras mirar que se había roto, veo que simplemente es la rótula que une la columna de la dirección con las barras de dirección. Compro la pieza, la instalo, alinéo la dirección un poco a ojo, y una hora mas tarde estoy listo para rodar de nuevo.

Salgo a la pista con prudencia, doy unas vueltas calentando y viendo si todo está en su sitio, parece que todo está perfecto, ¡CAÑA!.
En esta tanda encuentro karts muy rápidos y veo como alguno me adelanta en la C6, observando horrorizado que pasan esa curva sin soltar el gas y sin derrapar ni un centímetro, ¡necesito mas agarre en el eje trasero!. En la zona lenta me defiendo bien pero en la rápida es un infierno.
Tras unas cuantas tandas mas, empiezo a estar cansado y veo que el motor me pega algún tirón, lo que hace que en ese momento me adelanten con facilidad los otros karts, por lo que decido dejarlo por hoy. Doy la última vuelta despacio y justo al entrar en boxes, noto unas vibraciones muy extrañas en el motor, ¿serán las láminas de admisión?, eso lo miramos en casa y es otra historia...
Lo cargo todo en el carro, me tomo una cocacolita mientras veo tranquilamente a los otros karts rodar y para casa.
Ha sido un día duro, lo he pasado muy bien, el circuito, aunque corto y ratonero, es muy entretenido y tiene mucho tráfico, lo que hace que sea necesario estar concentrado todo el rato. Las conclusiones son que para la próxima vez, tengo que conseguir más agarre en el eje trasero y poner un desarrollo mucho más corto que el 10x89 que he probado hoy.