Fórmula 1

miércoles, 10 de febrero de 2010

Sábado 6 - circuiro Torrejón - Toma de contacto. Parte I

El sábado 6 de Febrero, fui por primera vez al circuito de Torrejón de Ardóz (Madrid). Aquí os dejo el relato de los hechos:


Aunque parezca increíble, todo empezó el jueves 4 a las 20 horas, cuando me dijo Paloma "podemos ir el sábado a Torrejón a ver a tus padres y como yo iré de compras por la mañana, tú puedes ir a montar en kart". Las 20 horas y tenía el kart medio desmontado en el trastero, ¿Me daría tiempo a prepararlo todo?.

Después de bañar a Sara y prepararle la cena, le pedí a Paloma que le diera ella de cenar, y así yo poder bajar al garaje a prepararlo todo.


A las 21:00 me enfundo el mono de trabajo y el correspondiente calzado. Ante mi, un montón de piezas por el suelo, herramientas tiradas, un motor de arranque estropeado y un embrague con holgura. Un sentimiento fluía por mi interior, supongo que como el que tienen los mecánicos de F1 cuando el viernes antes de un gran premio, el piloto de turno se estrella dejando el coche como unos zorros y con toda la tranquilidad del mundo les dice, me marcho a la fiesta de la escudería, mañana a las 9:00 estaré en el circuito para los primeros libres.....

Manos a la obra.



Lo primero es arreglar el motor de arranque, malamente podremos correr sin él, jejejejeje. Lo saco, para lo cual, tengo que quitar el motor del chasis y sacar los tres tornillos de la muerte que lo fijan. Con el motor de arranque en las manos, procedo a destriparlo y ¡SORPRESA!, una de las escobillas está partida, ¿De dónde saco ahora unas escobillas?. Pensando, pensando, recuerdo que las escobillas del motor de arranque que cambié la última vez están por algún lado, rotas, pero están. Con un poco de suerte, la escobilla que se rompió la última vez, no será la del mismo lado que la que tengo rota ahora.
Después de diez minutos rebuscando y unos cuantos juramentos, que de seguro me acercaron un poquito más a lo más profundo del infierno, aparecen las viejas escobillas metidas en una bolsa de plástico mugrienta y cerrada con cinta aislante. ¿Me servirán?

¡QUE SUERTE!, con el juego de escobillas que tengo puestas (una rota) y con el de la bolsa (una rota), tengo uno completo. Esta vez rompió la escobilla larga y la otra vez la corta.
Ahora toca ponerlas, un sudor frio me recorre la espalda al recordar la última vez que las cambié, tardé dos horas y necesité la ayuda de otra persona, pues para meterlas se necesitan tres manos, una para cada escobilla y otra mano para meter el bobinado del motor de arranque, y lo que es peor, el espacio para sujetarlo todo es diminuto.

En este momento me digo; “hay que pensar algo”. ¡IDEA!, podría usar unos mini sargentos que compre en los chinos pensado en este momento, dicho y hecho, en poco menos de media hora tengo el motor de arranque arreglado, con este en las manos, me tiro bajo el kart, que lo tengo subido en unas borriquetas y lo coloco sin problemas, si no contamos la hostia que me di en la cabeza al salir de debajo del kart contra uno de los armarios del trastero, ¡mas juramentos! (otro pasito más hacia el infierno).


Ahora el turno es para el embrague, que aparte de estar inundado de aceite tiene algo de holgura. Lo saco con facilidad para comprobar, como siempre, que la arandela externa está desgastada, suerte que tengo unas cuantas siempre a mano. Limpio bien el embrague con disolvente y lo coloco en su sitio, con la correspondiente grasa consistente de aderezo, ¡todo perfecto!. Doy un paso atrás para ver mi gran trabajo y ¡SPLAS!, ¡ZZAASSS!, el bote de disolvente por el suelo de una patada, ¡que colocón! (mas juramentos).


Una vez el motor en perfecto estado, toca elegir el desarrollo que le pondré al kart para torrejón. En las fotos del sigpac parece que la recta de Torrejón es más corta que la de Soto, pero precedida de una curva súper rápida, por lo que, pensando que la velocidad punta será algo más alta en Tjn, decido aumentar el desarrollo (menos aceleración y más velocidad), le pongo al kart el plato más grande que tengo (84 dientes), tenso la cadena, aprieto el motor, engraso un poco la cadena y limpio los alrededores.

Antes del colofón final, limpio todo lo que puedo un poco, que luego se me quejan los patrocinadores de que la mierda tapa la publicidad, jejejejeje.

Todo preparado, ¿despertará ahora la bestia?. Le coloco la batería entre los pedales, enchufo los bornes y giro el contacto, el motor de arranque gira perfectamente, pero no arranca el motor. Hago un segundo intento y tampoco, ¡MIERDA!. Le quito el filtro del aire al motor y lo intento tapando la entrada de aire con la mano, ¡BRRRRRRUUUUUUUUUUUUUUUUUUN, BRRRRUUUUUUUUUUUUN!, música para mis oídos. Repito la operación ahora con el filtro puesto y arranca perfectamente.

La máquina está preparada, y solo son las dos de la mañana. Me subo para casa, me doy una duchita y pá la cama. Mañana será otro día.

CONTINUARA……

3 comentarios:

Il Venturetto dijo...

Es posible que tanto juramento te haya acercado un poco al infierno, pero al menos has pasado antes por el cielo de zumbarle al cochecito en Torrejón :D
Un abrazo!

El_Ruedas dijo...

Seguro que termino en el infierno, ¡total!, para ir al cielo y no conocer a nadie...

Il Venturetto dijo...

Desde luego en el infierno no vamos a caber todos.