Desde hace años, a lo largo de la geografía ibérica, he subido mis huesos en muchos karts de alquiler y Paloma ha sido testigo y sufridora de algo que inexorablemente, se repetía después de cada una de estas carreras:
- Paloma quiero un kart
- Ni de coña!
- Joooooo, ¡Quiero un kart!
- Tu estas tonto….
Cualquiera de mis amigos, que halla compartido conmigo y Paloma unas copas en el Bar Ebano, han sido testigos de mis pataletas etílicas, en pos de conseguir la autorización de compra en cuestión. ¿Cuántas veces esos incautos, se han mofado de mí, pensando que nunca obtendría resultado?, ¿Cuántas veces me han llamado calzonazos?, para todos ellos, les dedicaré mi próxima vuelta de calentamiento, no se merecen más…
Hace aproximadamente un año, aún sin tener la correspondiente autorización de compra, comencé a mirar y a informarme sobre cual era el kart mas adecuado a mis necesidades. Parece una tarea fácil, pero os puedo asegurar que no, pues hay muchos tipos de motores, chasis, categorías, etc, los cuales hacen que un chico que solo conocía los alquileres, nade en un mar de dudas.
Para informarme de todos estos temas, me he movido por el mundo de los foros de Internet. Si me dieran un Euro por cada hilo en los foros que trata sobre, “soy nuevo, ¿Qué kart me compro?”, me haría rico….. Otra cosa que hay que tener muy en cuenta en los foros, es que cualquiera puede opinar y que siempre habrá alguien que alabe el sublime olor de la mierda recién cagada.
Otro axioma que he descubierto, en lo referente al mundo del motor, es que, cuanto más corre el cacharro, menos fiable es y más mantenimiento necesita.
Lo primero que elegir es el tipo de motor, cuatro o dos tiempos, ¡que decisión!, ¿Qué significa eso de los tiempos?. No entraré en definiciones extensas, pues hay mil Webs donde se explica al detalle estos dos conceptos. Resumiendo mucho, en el de cuatro tiempos, el ciclo de combustión se realiza en cuatro ciclos del pistón o dos vueltas del cigüeñal baja (admisión)-sube (compresión)-baja (expansión)-sube (escape) y en el de dos tiempos se hace todo en dos ciclos del pistón o una vuelta del cigüeñal. Supongo que estos datos, al igual que me ocurrió a mi en su momento, os habrán dejado totalmente indiferentes, pues bien, rebuscando en Internet, como si de un gran cubo de basura se tratase, llegue a las siguientes conclusiones al respecto:
- Los motores de cuatro tiempos tienen un mantenimiento infinitamente menor, por algo son los utilizados en los karting de alquiler. Estamos hablando de que un motor de 2 tiempos necesita de una revisión con cambio de pistón cada 30-50 horas de uso y uno de cuatro tiempos, tiende al infinito.
- Los motores de cuatro tiempos son mucho más fiables que los de dos tiempos.
- Los motores de dos tiempos, considerando cilindradas semejantes, son mucho mas potentes y briosos que los de cuatro, alcanzando las 17.000 RPMs en muchos casos.
- La gran mayoría de las competiciones de karting, se hacen para motores de dos tiempos.
Con todos los datos en la mano, toca decidir. Me hice la siguiente pregunta, ¿para que quiero este cacharro?, la respuesta fue inmediata, para correr, luego había tomado la primera decisión, DOS TIEMPOS.
Al respecto de los tiempos, en los foros, hay “entendidos” que dicen que con los motores de cuatro tiempos te dedicas a conducir y con los de dos a reparar, pues bien, cierto es que hay gran diferencia al respecto, pero dado que el kart lo utilizamos para correr no para viajar y que la mecánica está dentro del juego al que me quería apuntar, utilizaremos dos tiempos. ¿Qué diría Kimi, si le cambiamos el Ferrari por un Fiat HDI y le decimos que es muchos mas fiable?.
La segunda decisión que tendremos que tomar es como queremos el kart, con cambio manual o automático. Solo recalcar, que cuando se dice automático, no quiere decir que las seis marchas se meten automáticamente, si no que, solo tienen una marcha. En los foros, siempre hay cantamañanas, que dicen que hay que empezar con uno de marchas, que con los otros te aburres, que son para nenazas, etc… personalmente, creo que es gente que no ha pasado del alquiler en el mundo de los karts y extrapolan lo que han leído en las revistas de coches a los karts, como opinar es gratis… Es totalmente cierto, que los karts de marchas (en condiciones similares), son algo más rápidos que los automáticos, pero hay otros factores, que en su momento me explicó muy bien un forero de renombre, y que ahora he podido comprobar:
1º- El cambio de un Kart es extremadamente sensible y esto hace que el conducir un kart de marchas no sea una tarea fácil, y mucho menos comparable a un coche de cambio secuencial, y puede hacer que un piloto novel, sea adelantado por el carrito de los helados.
2º- Insisto, un kart no es como un coche automático, si estás en 6ª a 17.000 RPMs y le dices que meta tercera, LO HACE…..
3º- El precio de un kart de marchas es mucho mas elevado que los automáticos.
4º- El mantenimiento y la mecánica de los de marchas, es mucho mas caro y complicado que los automáticos.
Por todos estos datos, me decidí por uno automático. Ahora, desde la experiencia, puedo contar el caso de un compañero de circuito, que se inició al mismo tiempo que yo, y compró uno de marchas. Ahora lo tiene en venta, para cambiarlo por uno automático….
Bien tenemos algo, dos tiempos y automático, estamos cerrando el circulo. Queda decidir el motor en concreto que queremos.
No pensé en el chasis ni en otros componentes, pues al comprar de segunda mano, me tenía que adaptar al mercado, lo que sí que tenía claro, era que el kart tenía que tener frenos delanteros, ¿por que?, pues simplemente porque en las carreras que he visto, todos lo tenían y porque ponerlos a posteriori era muy caro…. Ahora puedo decir que no hay color respecto a los que no lo tienen…
Otro factor importantísimo, era donde guardar el cacharro, la opción inicial era en casa de mis suegros, pero dado que Paloma se oponía rotundamente a la compra, me puso todo tipo de pegas y que quitó de la cabeza esa solución. En este punto, la compra estaba completamente parada por este penoso asunto, cuando el Paez me ofreció alquilar una cochera en Torrejón, donde el pudiera meter su moto y yo mi kart, acepté encantado y comencé a buscar kart, con el objetivo de comprarlo en las dos semanas que tenía antes de poder entrar en el garaje.
Brujuleando por Internet, di con un par de personas que vendían sus karts por diferentes motivos, finalmente terminé negociando con dos tipos, que resultaron ser cuñados. Me quedé con el que menos tuve que negociar, pues me ofrecía un precio muy bueno y algo mejor, el box en el circuito de Soto durante un año. Por diferentes motivos, se disolvió la sociedad para alquilar el garaje en torrejón, por lo que el box en el circuito, fue para mí como agua de mayo, lo cual no quita para decir, que el desencadenante de la compra, fue el hecho de la posibilidad de tener un lugar para guardar el kart.
Es hora de quedar para probar en kart antes de hacer el pago. Quedé un viernes en el circuito de Soto del Real. Llegué pronto a la cita, ansioso, nervioso, con dudas, al rato llegó Manolo, nos saludamos y abrió el Box, de el salio una bella máquina, al instante me enamoré. Me explico un poco las características del conjunto (chasis Jessolo JP2 con frenos delanteros, motor X30, ordenador Alfano, etc…) y quedamos en probarlo. Empujamos el kart hasta la pista, donde había unos lugareños rodado con un kart de cuatro tiempos, al dar al contacto, salio del motor una música celestial, que cual canto de sirena, atrajo a todos los que estaban en el circuito. Me monté, no sin problemas, pues inicialmente parecía que el asiento era algo estrecho para mí, luego se demostraría que no, me puse el casco y aceleré con calma, haciendo caso a la recomendación de Manolo de calentar primero las ruedas antes de darle fuerte, en una de las rectas de la primera vuelta, que por cierto había hecho cientos de veces con los kart de alquiler, intenté acelerar a fondo, en ese preciso momento, las ruedas traseras apunto estuvieron de adelantarme por la derecha, me asuste un poco. Un par de vueltas después, me dispuse a intentar hacer la recta de meta a fondo, pisé a fondo, todo comenzó a pasar cada vez mas rápido por mi lado, y a media recta tuve que levantar el pie del acelerador, en parte por miedo, en parte por la excitación, en parte por prudencia, habría tiempo de domar a esa bestia. Alea Jacta est, el trato estaba hecho…. Manolo, un tipo muy amable, me dio las llaves en ese mismo momento, le hice una transferencia por el importe total con lo que cerramos el negocio.
¡Ahí estaba yo!, por fin propietario de un flamante kart y sin la más remota idea de por donde empezar. Quedaban un par de flecos todavía, hacerme socio del circuito y comprar la equipación necesaria. Lo primero fue rápido, pagar y listo, a lo segundo me ayudo Paloma, fuimos a una tienda de karting, donde por cierto, Paloma me había comprado un casco y unas zapatillas de karting, la dueña, Luisa, que siempre había sido muy amable con nosotros, nos ayudo a comprar el conjunto completo de piloto (mono, guantes, costillar y collarín). Ahora si que estaba listo para comenzar mi andanza en el mundo de la velocidad….
El resto es historia y pronto seréis participes de ella.
Añadido por Paloma: Ahhh y claro está, tengo que darle a Paloma algo a cambio…si no como pensabais que me iba a dejar comprármelo…….como “Un viaje a New York”…….
3 comentarios:
MALOOOO, YA LO SABES...
Qué grande eres.
Le envidia me corroe. Y no es envidia sana, porque eso no existe. :-P
¡Queremos más fotos de la macchina!
Habrá más fotos e historias..... Por ahora, me sigue pudiendo el ansia cuando estoy con mi bólido...
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